Strong (2001)
Estuve en Strong cuando era una discoteca para el vicio, era de temática gay pero de vez en cuando iban tías en grupo a mirar e incluso de vez en cuando salían folladas y usadas, que es lo que buscaban.
Una noche que fui. Estaba follando a un tío cachas, rapado, que gritaba de gusto con cada embestida, tanto ruido hacia que a nuestro alrededor se habían agolpado un buen número de mirones, eso me excitaba más, y todavía más cuando descubrí que entre los voyeurs había al menos dos tías que no dejaban de mirar. Tanto me excitaban que no quería correrme aunque mi polla quería eyacular. El rapado acabó apagando sus gritos con un gemido ahogado y diciendo "me corro", así fue. Saqué mi polla de su culo y él se subió los pantalones y se marchó, los mirones se iban marchando, excepto las dos chicas y un chaval que iba con ellas.
No tendrían ni 20 años. No dejaban de mirar mi rabo duro y palpitante, les invité a acercarse y cogí a una de las chicas de la mano y se la puse sobre mi polla, quiso apartar su mano, pero la otra chica intervino cogiendo mi rabo con una mano y con la otra cogió a su amiga y le dio un buen morreo. Uf, me puse cerdo total. El otro chaval se puso detrás de mí y abriéndome el culo con sus manos comenzó a pasar su lengua por mi ojete, su lengua se fue abriendo paso por mi culo y me lo dilató con la ayuda de sus dedos para meterme la lengua bien adentro.
Las chicas por su parte se pusieron a comerme el rabo a dúo. Tenía ganas yo de coño, sobre todo después de ese morreo entre ellas. Pero no era eso lo que tenían pensado las muy zorras. Nos dirigimos a un amplio sofá que había en la sala y me sentaron. Una de ellas se puso de pie en el sofá, levantó su falda y me puso su coño depilado en la boca para que me lo comiera. Olía a sudor y a flujo libidinoso y deseo. Comí con ganas sintiendo como ella gemía y con sus manos apretaba mi cabeza contra su coño, noté que mientras comía coño me estaban comiendo la polla a dúo, pensé que serían la otra chica y su amigo, de repente noté como mi rabo entraba en un agujero húmedo y apretado, pensé en el coño de la chica, pero cuando la que me ofreció su coño se retiró tras correrse varias veces vi que era su amigo el que estaba follando mi polla, fui a cogerlo bien para follarlo, pero la otra chica dijo que era su turno de comida, así que sustituyó al coño de la otra, el de esta era peludo y su sabor delicado y muy apetecible, se lo estuve comiendo llevándola a un orgasmo tras otro, yo me había corrido ya dentro de su amigo que sacó mi polla de su culo y noté que había otro agujero alrededor de mi verga. No podía tocar para ver quien era ya que mis manos estaban dedicadas junto a mi lengua, mis labios y mi boca al coño de la chica cuyos gritos y gemidos me tenían fuera de mí. Entre ese coño y la nueva follada me volví a correr, pero esta vez mi polla siguió dentro del agujero cuyo dueño o dueña no paraba de cabalgar a pesar de mi corrida. Cuando el coño se retiró de mi cara pude ver a quien me estaba follando, era otro tío, de unos 50 años, este no paraba de moverse y disfrutar de mi rabo que seguía duro a pesar de las dos corridas. Cuando el tío se corrió acabé en el sofá solo, las chicas y su amigo habían desaparecido igual que llegaron.
A veces pienso que es fruto de mi imaginación, pero no, esos coños que comí eran tan reales como los culos que follé esa noche.
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