Visitas a Boyberry I (2017)

En una ocasión, durante uno mis viajes a Madrid por trabajo, tuve suerte y terminé temprano al mediodía, así que como tenía tiempo libre e iba cachondo como siempre me fui a dar un garbeo a ver si descargaba mis huevos que hacía tiempo que no cataba un macho.  

Me dirigí a Boyberry porque quería comprarme un cockring para variar del que uso siempre. Dos anillas rojas de silicona que como quería probarlas me metí dentro de la sala de cruising, donde había gente ya que mientras compraba el cockring pude ver como entraba gente de todas las edades, maduros y sobre todo jóvenes. 

Entré y me fui a uno de los reservados donde puedes ver porno sentado y tienes un glory hole al lado, dejé la puerta entornada. Me bajé pantalones y con mi polla morcillona me puse el cockring más grande alrededor de polla y huevos y el más pequeño lo hice pasar por mi polla hasta su base, mis venas se pusieron bien gordas, un curioso abrió la puerta mirando como me ponía el cockring, era un tío de unos 60 años o más, su boca era vicio, abierta y con ganas de probar mi polla, me relajé, y le dejé que se acercara. Se puso a comerme el rabo que de morcillón paso a duro. Por el glory hole había un curioso que miraba y acercaba su mano tocando mis muslos. La mamada iba en crescendo, mientras me la comía juagaba con mis huevos y me tenía a tope, no me quería correr aún y le hice parar, cosa que hizo a regañadientes pues el cabrón estaba disfrutando de mi polla dura y gruesa donde las venas parecían que iban a reventar con las dos anillas de silicona roja que aprisionaban huevos y verga. Me abroché el pantalón y salí del reservado con mi polla fuera para que pudiesen verla los que estaban allí, me dirigí a la sala de cine donde no había nadie, así que me fui a los gh donde había bastante ambiente, mientras me paseaba algunos se animaban y me meneaban la polla. Metí la polla por uno de los GH y no tardé en sentir como comenzaban a comérmela, un tipo se acercó por detrás y comenzó a sobarme, me quitó el pantalón y me hizo abrir el culo, sobándolo y jugueteando con él, mientras el que mamaba mi polla me tenía a punto de correrme cuando sentí que el tío que me había bajado los pantalones comenzaba a comerme el culo follándome con su lengua, mi polla se puso más dura y gorda aún, el mamón que la estaba tragando casi se atraganta cuando se me puso aún más dura. Estaba muerto de gusto pero me resistía a correrme, pero el cabrón que me comía el culo también metía sus dedos y me dilataba y masajeaba por dentro, no pude aguantar más y me corrí, fue una corrida increíble pues parecía que me ordeñaba el que mamaba y el que me masajeaba la próstata. Casi me caigo del temblor de piernas que me entró mientras los dos me destrozaban de placer. Me costó sacar mi polla de la boca del mamón, pero mi culo siguió a merced del otro que jugueteaba con él y con mis huevos, mi polla estaba morcillona, me di la vuelta para que parase pero se puso en pie y vi que estaba desnudo y completamente depilado, tendría 20 años y un rabo largo y delgado completamente empalmado y que se puso a frotar con el mío mientras su boca buscaba la mía y nos fundíamos en un morreo de escándalo. Nos buscamos un sitio cómo en un reservado donde me desnudé, eso sí dejamos la puerta abierta mientras nos morreábamos desnudos y empalmados. Pronto comenzamos un 69 mientras había gente agolpada en la puerta, eso me excitaba más, así que cogí al joven y poniéndolo contra la pared le abrí el culo, se lo ensalivé y trabajé con mis dedos y le metí la polla, se estremeció cuando sintió como mi rabo entraba hasta chocar mis huevos con su culo, mientras se la metía mordía su nuca y con una de mis manos jugaba con su polla bien dura, lo puse de cara a la puerta e invité a los que quisieran que se unieran comiendo la polla de mi nuevo amigo o me comieran el culo, un par de chavales jóvenes se pusieron a dúo a comerle la polla y los huevos mientras yo seguía follándolo, sentía la lengua de uno de ellos en mis huevos mientras estos se movían al compás de la follada. Por su parte el tipo de 60 años que me comió la polla cuando llegué se unió a la fiesta comiendo mi culo, mientras otro chaval no dejaba de buscar mis labios y acariciar mis pezones. Noté que el joven que me estaba follando estaba a punto de correrse, por lo que endurecí mis embestidas hasta que se corrió, los dos que mamaban su polla no dejaron caer ni una gota de la lefa que eyaculó, yo seguí embistiendo, pero el chaval estaba destrozado y sacó mi polla de su culo, en ese momento los otros dos se lanzaron a comérmela a dúo. El placer era cojonudo, sentir una lengua experta y hambrienta en mi culo y los otros dos mamando como animales en celo hizo que me corriese de nuevo, esta vez fue uno sólo el que me comió la polla y se hizo argo de mi eyaculación, el cabrón con la boca llena de mi lefa y la del anterior chaval buscó mi boca y nos dimos un morreo en el que pude disfrutar de su endiablada lengua y de la mezcla de la leche de mi rabo y del otro chaval, su compañero se puso a pasar su lengua por la punta de mi capullo, el placer era doloroso, pero a pesar de mis dos corridas yo tenía ganas de comer rabo también, así que cogí al del morreo por el paquete, saqué su polla y me puse a comérsela, se corrió de momento, una eyaculación salvaje que me tragué con gusto, pero mis ganas de polla aún o habían acabado, el otro mamón se sacó el rabo y lo puso a mi alcance, lo pajeé mirando a sus ojos y me puse a tragar de nuevo, este tampoco tardó en correrse, también con una cuantiosa eyaculación, pero esta vez no la tragué, me levanté y me morreé con él compartiendo su lefa mientras mi polla se rozaba con la suya, yo estaba encendido y tan excitado que cuando sentí una polla dura rozando mi mano me puse a mamarla, no sabía de quien era pero lo único que quería era hacer que se corriera, de pronto, pude ver por el rabillo del ojo como entraba en el reservado un tío de unos 40 años, rapado y con el torso desnudo y muy velludo, su polla empalmada era de un buen calibre, me obligó a ponerme a cuatro patas sin dejar de comer la polla que me estaba tragando, el calvo me metió la polla sin contemplaciones, mi culo estaba lubricado de las comidas que había recibido, pero la polla que me estaba follando era espectacular, la sentía bien adentro, entrando y saliendo con fuerza, me estaba follando como me gusta sin contemplaciones y con fuerza, yo no dejaba de comer pollas, cuando uno se corría aparecía otra, hasta que noté que el que me follaba se corría, el cabrón me preñó, me llenó de su caliente lefa que me llenó de placer, no acabó ahí el tipo ya que cuando se corrió, siguió jugando con su polla en mi culo que no dejaba de moverse y apretar su rabo, cuando se cansó, sacó el rabo y el tipo del principio, el de 60 años, volvió a comerme el culo, el muy cabrón sorbía mi culo para sacar la lefa y tragarla, tan bien lo hacía que mi polla estaba de nuevo dura, no tanto con en las dos ocasiones anteriores pero con capacidad de follar de nuevo. EL chaval al que me había follado al ver mi polla dura se puso debajo mía a comerla, ofreciendo su polla en un 69, que no dudé en aceptar, así que comiendo polla y dando rabo mientras me comían el culo tuve mi tercera corrida. Acabé destrozado, morreando con el chaval y el tío que tan cojonudamente me había estado comiendo el culo. 

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