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Mostrando entradas de marzo, 2024

Troyans (1993)

  Madrid es uno de los paraísos del sexo vicioso y lleno de morbo, hay locales para todo tipo de gustos y los que más me han gustado siempre han sido los de sexo duro o los que tienen noches temáticas y se forman orgías cojonudas. Hace ya bastantes años había un garito, Troyans, donde las fiestas de los domingos eran apoteósicas. Eran fiestas de todos en bolas donde el local estaba casi a oscuras y los encuentros se realizaban en cualquier parte. Llegué temprano ese domingo cuando aún no había demasiada gente, sólo llevaba mis botas y las ganas. La verdad es que fue ver a un par de tío morreando y empalmar como un burro. Había un tipo mayor que no dejaba de mirarme y hacerme gestos, me acerqué a él y cogí su polla mientras apretaba uno de sus pezones, el tío gimió y se lanzó sobre mi boca a morrear. Mientras morreábamos sentí como alguien mordisqueaba mi espalda y bajaba con su lengua recorriendo con destreza mi piel hasta llegar a mis nalgas, me apretó el culo fuerte y separando...

El gran viaje: Nueva York IV - The Anvil (1988)

Descubrí que en Nueva York había un paraíso para los adictos al sexo como yo, Greg se encargó de descubrírmelo. Me llevó en varias ocasiones a un club llamado The Anvil, un lugar orientado al público gay donde predominaban Drag Queens y jóvenes desnudos, pero donde no faltaban famosos de la noche neoyorkina. Un sitio donde era fácil pasar los límites y donde el placer y el vicio estaban en todos los rincones. Allí me hicieron todo tipo de propuestas y todo porque en una ocasión acabé follando a una Drag que cantaba en el local, y lo hice encima de una especia de escenario que había, a nuestro lado había un tipo haciendo un fisting a otro, todo era vicio, la gente no dejaba de mirar, e incluso,  algunos se acercaban y se liaban a nuestro alrededor. La verdad es que esa noche iba algo pasado y fui una bestia insaciable de sexo y lujuria, una lujuria que contagié a bastantes de los que estaban allí. También hice mis pinitos en los cuartos oscuros del local donde mi polla siempre era b...